La Cruz Roja Dominicana evaluó el desempeño realizado durante seis meses de trabajo tras las inundaciones del pasado 8 de abril, cuando el fenómeno hidrometeorológico de esa fecha provocó cuantiosos daños a la agricultura, a viviendas, caminos vecinales y otras infraestructuras en el Gran Santo Domingo y otras cinco provincias del país, que afectaron a más de diez mil personas.
Como parte de su cultura transparencia y rendición de cuentas, la entidad auxiliar de los poderes del Estado en acción humanitaria, reunió el pasado fin de semana a técnicos, colaboradores y expertos en socorros y gestión de riesgos, quienes valoraron las acciones y respuestas frente a las consecuencias de las lluvias que anegaron gran parte del territorio nacional.
La Cruz Roja Dominicana trabajó con el Fondo de Emergencia para la Respuesta a Desastres (DREF), de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC/FICR) , que se activó en las provincias Puerto Plata, Espaillat, Valverde, María Trinidad Sánchez, San Cristóbal, Santo Domingo y Distrito Nacional.
Como parte de esa acción fueron atendidas cerca de diez mil personas, a la mayoría de las cuales se les proveyó de agua segura, se distribuyeron de kits de higiene, kits de limpieza, jerrycans y de control vectorial, con intervenciones comunitarias que mejoraron las condiciones de vida inmediatas y apoyaron la recuperación temprana, mediante el restablecimiento del acceso a servicios esenciales y necesidades básicas
Más de dos mil hogares fueron visitados como parte del programa, a los que se les atendió en temas de salud, de reunificación familiar, primeros auxilios, salud y apoyo psicosocial, género e inclusión, y 800 de esos hogares recibieron una asistencia económica de recuperación, que permitió los afectados priorizar sus necesidades más urgentes de manera flexible y digna, una estrategia que facilitó cubrir sus necesidades inmediatas como apoyo la recuperación temprana.
Esa tarea estuvo desde el primer momento bajo la responsabilidad de cuatrocientos voluntarios de la Cruz Roja en El Gran Santo Domingo y las provincias de Puerto Plata, Espaillat, Valverde, San Cristóbal y María Trinidad Sánchez, quienes afianzaron sus conocimientos y capacidad de respuesta ante los fenómenos hidroatmosféricos.
